P.E.C.E.S. trabaja para los puertorriqueños

Su fundadora asegura que impactan sobre 250,000 vidas cada año.

 

Con una sonrisa entre sus labios, Nicole Meléndez Vélez, describía su experiencia con el Programa P.E.C.E.S. de Punta Santiago en Humacao. La estudiante de Enfermería de la Universidad Interamericana Metropolitana aseguró que antes de entrar al Programa de Educación Comunal de Entrega y Servicio (P.E.C.E.S) había consultado con su madre los aspectos de pertenecer o no pertenecer a dicho programa, pues tan solo cursaba el noveno grado en aquel momento. Según esta joven de 19 años, entrar a la escuela superior que ofrecía el programa surgió por querer adelantar los años escolares subsiguientes. Resaltó que todos los jóvenes deberían aprender que “la consistencia, no es adelantar por adelantar, es salir y hacer algo más”.  

 

 

La consistencia a la que se refiere Meléndez Vélez es la que caracteriza a Nancy Madden, la fundadora de P.E.C.E.S. en Humacao. Madden reconoció con los ojos llorosos que- hace más de treinta años- jamás imaginó que el desarrollo de esta fundación sin fines de lucro tuviera tanto impacto en la comunidad. Además, añadió que, “hoy en día P.E.C.E.S. no es solamente Humacao. P.E.C.E.S. es más de 10 municipios donde tenemos servicios y programas. Impactamos más de 25 mil vidas cada año. Después de María impactamos sobre 95 mil vidas”.

 

Aunque, según Madden, “la premisa de PECES es que los jóvenes son líderes”, se trata de una entidad cuyas puertas permanecen abiertas para todo tipo de personas. Entre sus numerosos servicios se encuentra el programa de tutoría que ayuda a más de mil niños en todo el país. De igual forma, posee un programa de justicia para víctimas de violencia y criminalidad. También un programa para prevenir la deserción escolar en las escuelas públicas. Otro programa de ayudas en general, por ejemplo, a las personas que deseen establecer su propia empresa, a los afectados tras las consecuencias del paso del huracán María en Punta Santiago, y la escuela superior acreditada y especializada en jóvenes con situaciones difíciles en la cual Meléndez Vélez tuvo la oportunidad de entrar y ser parte.  

 

Razones y propósitos para el desarrollo de la escuela superior

 

Nancy Madden expuso que las situaciones de desempleo, deserción escolar, drogas, alcoholismo y problemas familiares de la comunidad (en los años 80 y 90) fueron las que la motivaron a la creación de la entidad. Todo comenzó dando tutorías para un examen de noveno grado para que los alumnos continuaran la escuela superior, pero se percató que sus estudiantes luego de pasar el examen no permanecían en las respectivas instituciones educativas. “Un día yo fui al director de aquel tiempo y- haciendo el cuento breve- me dijo que no quería jóvenes de nosotros en la escuela, que eran muy revoltosos” relató la fundadora.

 

Fue, entonces, cuando los jóvenes le pidieron a Madden que creara su propia escuela; una en la que “nos amen, que sean flexibles con nosotros…porque hay días que no podemos llegar temprano, hay días que no podemos quedarnos tarde, porque hay días que no podemos venir, porque tenemos que mantenernos. Somos pobres”. A su vez, deseaban poder integrar los deportes a su educación. Hoy por hoy cuentan con dicha sugerencia, la integración deportiva le permitió a Meléndez Vélez, años después, cumplir su mayor logro, participar en las justas de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI) en el equipo de fútbol de la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Carolina. Según la joven humacaeña, P.E.C.E.S. le permitió hacer un balance entre sus estudios y el deporte, por lo que pudo continuar desarrollando sus destrezas.

 

Por otra parte, la estudiante de Enfermería destacó que la experiencia en la escuela superior del programa fue muy distinta a la de una escuela normal, porque “en una escuela regular son muchos estudiantes en un salón, pero en P.E.C.E.S. 12 a 13”, situación que permitía que el aprendizaje fuera más especializado y concentrado. A su vez los maestros eran “más flexibles”.
 

Para Madden, no fue extraño que Meléndez Vélez describiera su escuela como diferente, pues asegura que:

 

 “la diferencia es que tratamos de toda manera que se sientan amados cuando entran. Salen bien educados. Damos todos los créditos de la escuela superior normal, más noveno grado normal. Tienen que cumplir con todos los requisitos, pero a la misma vez, si tienen un problema, el maestro ya está adiestrado; ya sabe identificar”.

 

 

 

A pesar de que los niveles de deserción escolar en Puerto Rico no sobrepasan el 1% de la población estudiantil, según estadísticas del Departamento de Educación, son los estudiantes de escuela superior los que poseen mayor riesgo de dejar la escuela.

No obstante, de acuerdo con datos de la Fundación Banco Popular, el programa superior de P.E.C.E.S., para el año 2015-2016 mantuvo sus niveles de retención en 98%. Ante esta situación Madden expresó: “Normalmente, para nosotros la retención fluctúa entre 94 y 97. Después de María obviamente es diferente. Hay mucha gente que se fue para los Estados Unidos, no tuvieron opción”.

 

Esta misma situación se lleva reflejando desde el año académico 2015-2016 cuando las estadísticas del Departamento de Educación reflejaron que irse del país fue el motivo principal para que 1,111 estudiantes de escuela superior dejaran la escuela.

 

 

  

 

Luego del huracán María

 

Uno de los asuntos más difíciles para la comunidad de Punta Santiago, según describió Madden, fue la entrada de la marejada ciclónica durante el huracán María. En aquel momento hubo que llevar ayuda en helicóptero. No obstante, a más de un año de ese suceso, muchas personas continúan en necesidad. Ante esta situación, “establecimos lo que llamamos Centro de Sustentabilidad, que es un centro dentro de P.E.C.E.S. que su misión es lidiar con aspectos del huracán y ese centro estará abierto mientras haya esa necesidad”, explicó.

 

La fundación comenzó repartiendo comida y agua a la comunidad, pero-para la sorpresa de Madden- aunque la escuela superior no estaba abierta, muchos estudiantes llegaron para ayudar. “Tuvimos muchísimos jóvenes de nuestra escuela que venían de todos lados, que venían con nosotros-a todas las comunidades que servimos- repartiendo comida, repartiendo agua. Eso nos llevó, verdaderamente, a otro nivel. Ya eran jóvenes proactivos…Ya los jóvenes no aspiraban a ser líderes, ya eran líderes”, reconoció.

 

Sobre su experiencia con el huracán, los jóvenes crearon una canción que colocaron en el canal de Youtube de la fundación. 

 

Para más información visite la página de Facebook, PECES, Inc  y/o llame al número de télefono (939) 213- 2153. 

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