El poder del deporte para unir a un país

Cuando era pequeño, a eso de los 8 años, asistía a las bancas del Coliseo Roberto Clemente en San Juan junto a mis padres, tíos y primos. Recuerdo que, para aquellos tiempos, apostaba por mi equipo cangrejero y tenía la esperanza de que sobresalieran los colores blanco, anaranjado y azul. Sin embargo, era mi madre la que apoyaba a los Leones de Ponce. Recuerdo esos campeonatos de 2000, 2001, 2003 y 2007. También, tengo la idea de haber visto ese coliseo lleno a toda capacidad.